domingo, 19 de septiembre de 2010

La brecha digital

La brecha digital no es otra cosa que las distintas separaciones existentes que se producen entre las personas, regiones, comunidades, estados, países, etc., con relación al acceso a los beneficios de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones, conocidas como TIC, entrando también en la problemática de las capacidades de los distintos grupos humanos para utilizar las TIC de modo correcto. Sin olvidarnos de variables sociales, económicas, políticas, culturales, geográficas...
 
Para equilibrar la balanza los gobiernos decidieron en un principio, que solamente con la implantación de infraestructura tecnológica en aquellas zonas necesitadas, sería suficiente, pero no es así. En el año 2000, para intentar solucionar el problema, el G8 creo DOT Force, que reúne a las principales empresas en tecnología y medios de comunicación, para otorgar equipo tecnológico a las zonas subdesarrolladas. Iniciativas como ésta, ayudan a cambiar la situación, pero para ello es necesario enseñar las habilidades necesarias a la población, además de facilitar el acceso a la tecnología digital. No basta con que halla disponibilidad, sino que es necesario poseer accesibilidad a los servicios de la tecnología ( tomar como ejemplo el precio de Internet, cuyo precio mensual en Nepal equivale a un 278% del ingreso promedio mensual de la población, mientras que en EE.UU. es del 1’2% ) y obtener las habilidades necesarias que permitan realizar un uso adecuado de la tecnología, no olvidemos que por ejemplo en España el usuario medio de Internet es hombre de entre 15 y 34 años, con estudios y trabajo, y residente en una capital de provincia.
 
La brecha digital es uno de los actuales problemas de nuestra sociedad, debido a la importancia de las nuevas tecnologías en el mundo que nos rodea, como los productos electrónicos de consumo, la televisión, la telefonía y más recientemente Internet. Toda esta tecnología nos permite tener una mejor calidad de vida y son parte esencial en nuestros trabajos y hogares, además de ser una gran vía a la hora de compartir y producir conocimiento, como en el caso de Internet, que permite una mayor distribución de la riqueza y de los recursos, proporcionando una mayor libertad para compartir, y una gran arma para el desarrollo científico, que conduce a las sociedades a un mayor bienestar. Por todo ello, es necesario el apoyo mutuo entre diversas instituciones que se esfuercen en poner fin a este actual problema del siglo XXI, y así conseguir un mayor bien.